Jerusalén, Israel.— El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu enfrenta la peor semana política de su carrera. El Parlamento israelí (Knesset) votó este jueves para disolver la cámara y convocar nuevas elecciones anticipadas, en un movimiento que sacude los cimientos de la coalición de derecha que sostiene al gobierno. El golpe llega mientras Netanyahu lidia con la presión de sus socios ultraortodoxos y el avance de su juicio por corrupción.

La declaración de Netanyahu ante el tribunal donde enfrenta cargos de soborno, fraude y abuso de confianza fue pospuesta nuevamente, generando críticas de la oposición que lo acusa de usar su cargo para dilatar la justicia. La coalición de gobierno se encuentra al borde del colapso por las disputas en torno al servicio militar de los jóvenes ultraortodoxos, tema que ha sido una bomba de tiempo dentro del gobierno desde hace meses.

Israel se prepara así para enfrentar otro proceso electoral en un momento de enorme fragilidad interna y externa. El conflicto en Gaza continúa, las negociaciones de alto al fuego siguen sin resolverse, y la presión internacional sobre el gobierno israelí no cesa. Los analistas coinciden en que Netanyahu buscará en la campaña electoral un respiro político ante los múltiples frentes que lo acosan. (Fuente: NPR / ABC News)

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