Paul Skenes y cinco relevistas se combinaron para dejar al temible lineup de Repúbica Dominicana en solo una carrera y la selección de Estados Unidos avanzó a la final del Clásico Mundial de Béisbol gracias a dos jonrones solitarios en el cuarto inning para ganar 2-1 en un auténtico choque de titanes la noche del domingo en Miami.

Estados Unidos, que ganó el Clásico Mundial de Béisbol por única vez en 2017, se medirá en la final al vencedor del partido de este lunes entre Italia y Venezuela.

Mason Miller, el sensacional cerrador de los Padres de San Diego que puede lanzar rectas de 102 millas por hora, caminó a Julio Rodríguez con un out en la novena entrada y luego tiró un wild pitch para que el corredor se colocara en posición anotadora. Pero el pitcher derecho dominó al bateador emergente Oneil Cruz en una rola para el segundo out.

Polémico strike para el último out del partido en Miami

Geraldo Perdomo, última esperanza dominicana, fue ponchado sin tirarle con la cuenta llena con un slider que según las repeticiones de TV estaba debajo de la zona de strike. Así, con una marcación discutible del umpire estadounidense Cory Blaser, EE.UU. logró uno de sus mejores triunfos en la historia del evento, una verdadera final adelantada.

El umpire había irritado previamente a los aficionados dominicanos que fueron mayoría en el estadio de los Marlins de Miami al abrir la zona de strike para un ponche a Juan Soto en el octavo inning. Pero las marcaciones demasiado generosas de Blaser no le restan mérito al pitcheo de Estados Unidos, que pudo enfriar a una máquina ofensiva que venía noqueando a rivales en el torneo con un promedio de 10 carreras por partido.

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